En esta sección te explicamos qué es el requeixo y por qué es tan positivo para la salud

Un poco de historia

Es muy difícil concretar una fecha aproximada de la existencia del Requeixo en Galicia.

Existen indicios de un camino de peregrinaje a Compostela por la zona, denominado Camiño da Raiña y cuenta la tradición oral que estos peregrinos, al llegar al lugar conocido como Pousadoiro, en el límite de San Xosé de Ribarteme y Santa Eulalia de Batalláns, camino de la Franqueira, eran agasajados con requeixo. Este producto, originario de las zonas de montaña del municipio, concretamente de la parroquia de Cerdeira, el lugar de Lentille en Santa Eulalia de Batalláns y Cernada en San Xosé de Ribarteme, llegó prácticamente hasta nuestros  días con el mismo proceso de elaboración.

Qué es el Requeixo de Galicia

Una vez cuajada la leche se introducía en sacos de lino para su desuerado. Eliminado el suero, se vaciaba el contenido del saco y se amasaba para darle al queso un aspecto homogéneo y a la vez cremoso. A continuacion se moldeaba para hacer quesitos de unos 85 gramos aproximadamente, con una forma parecida a las croquetas, y ser envueltos en hojas de col. Esta presentación se hizo posteriormente en paños de lino, papel plata y en la actualidad en film alimentario. También desde muy antiguo se usaban estos quesitos vendidos por docenas como moneda de cambio para adquirir otros bienes para el consumo como pescado, azúcar y café.

Con la aparición de productos farmacéuticos llegan los fermentos lácticos que sustituyen a la ralladura de estómago de cabrito. En las zonas mencionadas todavía quedan algunas casas  donde se elabora este producto para el autoconsumo con unas características peculiares y específicas debido a la calidad de los pastos.

¿Qué es el requeixo?

El requeixo de Galicia es un queso fresco elaborado con leche entera de vaca, sin añadido de sal, y que habitualmente se consumía y consume como postre, endulzándolo con miel o azúcar. Aunque como ya hemos dicho, no se conoce cuándo se empezó a consumir el requeixo, lo que sí que tenemos claro es que proviene de Galicia y no siempre se llamó así. Popularmente este producto era llamado “leite trallado”, “leite tomado” o “leite callado”.

Tradicionalmente la producción del requeixo de Galicia era doméstica, bien para consumo propio o para su venta en los mercados y ferias de la zona. Aunque su uso tradicional fuese como postre, el requeixo de As Neves tiene múltiples usos en platos salados, substituyendo con ventaja a cualquier otro queso fresco tanto en crudo como cocinado.

También hay que tener en cuenta que el requeixo NO es requesón. Como hemos mencionado, el requeixo se trata de un queso fresco sin sal que se elabora a partir de la leche de vaca. Por el contrario, el requesón surge del suero de leche.

¿Cuáles son los beneficios del requeixo de Galicia?

Para su elaboración, el requeixo solo emplea leche de vaca producida en Galicia y fermentos lácticos, sin ningún tipo de conservantes ni estabilizante. Además, este producto no contiene sal añadida, convirtiéndolo en un producto muy saludable para personas con dietas bajas en sodio. En tercer lugar, el requeixo es probiótico, es decir, ayuda a proteger nuestras defensas manteniendo las bacterias buenas del cuerpo humano.

Conservación y transporte

El requeixo debe conservarse en frío de 3 a 6 grados. Por ello, envío se debe hacer en una caja térmica con hielo seco para óptima conservación durante el trayecto. Una vez recibido, se debe consumir preferentemente antes de 10 días desde su recepción siempre que se conserve correctamente.

La compañía ideal del Requeixo de Galicia: la Miel

La comarca de Condado-Paradanta, y en especial el Ayuntamiento de As Neves, ha sido desde siempre una zona de fuerte tradición apícola por su flora característica.

Existe una gran diversidad de flora melífera compuesta por eucalipto, árboles frutales, coles, castaño, zarza, ercáceas, roble y prado, lo que garantiza una producción constante del colmenar desde febrero hasta agosto.

Desde antaño y hasta hace bien pocos años, los colmenares estaban formados por colmenas realizadas en corcho y cubiertas con paja de centeno. La explicación a esta forma de apicultura tiene su base en la materia prima procedente del corcho de los alcornoques que poblaban los bosques y el cultivo del centeno muy arraigado en zonas de montaña.

Es a partir de los años 80 cuando aparecen las colmenas movilistas tipo Langhstron que revoluciona la apicultura. Sin embargo, el sector sufre un grave retroceso a finales de esta década con la aparición de enfermedades tales como la loque americana y la barroasis extinguiendo casi por completo la totalidad de los colmenares.

A mediados de los 90 comienza una lenta recuperación de algunos colmenares y es en nuestros días cuando se comienzan a ver los primeros resultados debido a los tratamientos contra las enfermedades y el conocimiento del manejo de la colmena por parte de algunos pequeños apicultores. Sin embargo, esta apicultura sigue siendo básicamente de autoconsumo y el gran problema con el que se encuentran los apicultores formados es la falta de unificación de criterios y cronología a la hora de realizar los tratamientos preventivos.